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Y me lo quería perder

Tras unos días extra en casa patrocinados por Filomena, llegó el momento soñado por padres, anhelado por algunos niños y detestado por numerosos adolescentes.

El regreso al cole en estampa dantesca, una especie de Post-Holiday on Ice en el que, según la destreza de cada cual podías divisar con fondos aún blancos escenas de “El lago de los cisnes”, monólogos de Chiquito de la Calzada con temas desde el “No puedoor” hasta el “Jarl” pasando por el “Torete” que se cree Sebastian Loeb con su WRC en el Rally de los Mil Lagos entonando el “siete caballos vienen de Bonanza“.

Un poco de todo eso hubo en mí. El propietario de la mochila con ruedas que intentaba deslizar sin éxito, un trolley tan bajo que me hacía ir chepudo cual Igor, maldecía su suerte. No le culpo. Ir acompañado por un zangolotino en mallas, con zapatillas de colorines y sin abrigo pero mas capas que las Nanas de La Cebolla de Miguel Hernández, gafas en el bolsillo gracias al efecto mascarilla+gorro, invidente parcial muy visible, le produjo una vergüenza casi traumática, la que siente el casi adolescente gamer en prácticas que juega online mientras conversa que sus compañeras, medio locas por él, tan guapo como lo fue su padre (mierda de evolución) con su PC, su tablet y sus cascos, proyecto de andorrano como jugador del Madrid, que quiso serlo desde pequeñito para estar no muy lejos de los papis, a un “Pas de la Casa”.

No imagina que le estoy viendo desde atrás, alucinando con lo que veo, un muchacho que era niño antes de la pandemia y ahora es chavalín, me parece alto y me hace sentir mayor pero orgulloso de que mis herederos de deudas estén cada vez más cerca de salir a la vida real sin demasiados arañazos, los justos para saber ya que la vida no es fácil pero que de casi todo se sale.

En este lacrimógeno pensamiento me hallo cuando deposito al muchacho en el contenedor escolar y empiezo a trotar camino de un lugar donde espero correr con ganas y disfrutar de los restos de la Filo en el mismo lugar donde lo hice horas antes de la gran nevada, con un manto blanco lo suficiente fino para hacer volar , lo suficientemente escaso para no arriesgar, perfectamente blanco para disfrutar .

El panorama ha cambiado. “La lluvia en Sevilla ya no es una maravilla”, la capa de nieve es desigual, cada pisada lo es, los tobillos sufren pero disfruto con mis zapatillas parafraseando a Coz y cantando solo en la nieve “Mis Asics son guerreras“.

El primer árbol caído, mis respetos, gracias por lo que nos diste, a tí y a todos tus hermanes, descansa en paz, lanza a mi Spotify mental un “Too Young to die” de Jamiroquai y me hace volver tranquilo a casa, soñando con que el año de nieves sea de bienes (hace falta) , que las cosas mejoren y que el año no sea tan duro como es el que deseamos matar tras llevarse a tanto ser querido.

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Encuentros en la tercera fase

Un día estás preparando una maratón y al siguiente estás encerrado. Un día no vas al Retiro a correr porque hace demasiado calor y al día siguiente el majestuoso y céntrico parque está cerrado por peligro de tormentas,viento y demás fenómenos climatológicos adversos. No tuvimos marzo lluvioso y abril ventoso que hicieran a mayo florido y hermoso, así que queda aceptar lo que viene,mascarilla en ristre e intentar aprovechar los ratos entre brote y rebrote. Obvio es,pues, que tocaba trote. Un correr vitaminado, por fín en grupo,desconfinado, pero con el mayor de los cuidados. Susana Vazquez y Nea Arranz nos iban a guiar en un rato de entreno sin freno ni desenfreno y a recordar,como decían en Fama que la fama cuesta, y “ahora vais a pagar con sudor”. Quien pensaba que el evento de Vitamin Well iba a ser correr y cantar se equivocaba. No hubo dramón.¿Parque cerrado? ¡todos a Colón!

Parecía un soltar piernas del montón pero pronto empezaron las zancadas traseras,las sentadillas,mátame camión. Las veía hipnotizado como flotaban haciendo los ejercicios con una flexibilidad y unos músculos en las piernas que no conocía y hacía lo posible para no perder comba, si llega a haber una y toca saltar muero como líder mundial del correr descoordinado pero hubo suerte y no muerte. Pasamos un rato quitándonos carbonilla,sudando en equipo ,a veces sufriendo para mantener el tipo en esta tarde rara de verano de runners desconfinados,con encuentros deseados y añorados con quienes compartimos dorsales, anhelos y desvelos. Fue un placer por fín ver a Antonio Liébana, el más alto representante (sin duda) del Team Sanus Project,la facción madrileña de Sanus Vitae que preparó la maratón de Madrid hasta que un fenómeno más viral que sus directos de Instagram nos dejó con las ganas . Hablamos por fin tras vernos una decena de veces las matrículas en eventos de dorsal,meta y bolsa del corredor. Ayer tuvimos la nuestra con el mejor regalo,el de la conversación, la afinidad y la cercanía de quienes comparten una afición y llegan bien vitaminados a casa tras un rato de sudores a veces calientes y a veces fríos, pero siempre intentando estar sonrientes,abierta la mente.

Gracias Susana y Nea,Nea y Susana por devolvernos a entrenar las ganas. Ha estado bien,Vitamin Well,hay que repetir antes de tener más canas. Antonio,nos vemos pronto,en entrenos de tarde o carreras de mañana.

Un abrazo,gente sana.

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La dependienta que mascaba chicle mientras cobraba

Aquella chica alta y algo desgarbada observó mi timidez en aquel avión y me habló, me calmó y me hizo sentir bien. Había cambiado teba por traje de chaqueta pero aquello no la había hecho cambiar. Se mostraba como siempre, amable sin exagerar, firme cuando tocaba y empática y simpática siempre.

La vi interpretando en un papel digno de un Goya a la tendera mascachicle pasota para mostrarnos divertida, como no hay que trabajar. La tuve cerca cuando trabajar rápido era sinónimo de cerrar el palacio del sur de Leganés y perder mi trono. Me apoyó y arropó cuando,tras diez meses de baja por quiebra lumbar, volví a trabajar como la madre de “Good Bye,Lenin “. En mi ausencia todo había cambiado o estaba haciéndolo, yo flipaba con tanta novedad y ella me sitúo en el mapa durante aquel mes por Fuencarral.

Me enseñó un montón de cosas que me ayudaron a ser mejor en lo profesional y también en lo personal,seguro siendo en muchas cosas un espejo en el que mirarse.

Dicen que la gente suele recordar más las desgracias que ocurren o la maldad de las personas. Llamadme buenista pero con ella no le sale nada así en el disco duro.

Un beso,Noe.

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Irrespirable

Hace unos días llamamos a la pediatra. Ha sido salir un par de veces y mi pequeño ha necesitado Ventolín. El pobre vivía en su burbuja, protegido entre tareas,tele,ordenador, libros,pero ha sido oler el ambiente y ponerse malo. No,no ha sido ese bicho,no. Ha sido uno que va y viene con demasiada frecuencia. Esta en todas partes. En casi todas las teles, en muchas radios,en gran parte de la prensa y por supuesto en las redes. Un bicho propagado por algunos desde las tribunas. No es la Covid-19,insisto,no lo es. Ahora que no podemos pisar ninguna grada,ni deportiva y escasas culturales, los que pueden sentarse en el congreso como representantes nuestros malgastan nuestros recursos como si fuera un partido de fútbol. Atacan y defienden ,no una gestión política de una pandemia,que está claro que a los primeros no les interesa ni preocupa,sino cualquier decisión del Gobierno. La que sea. Los que se defienden pierden tiempo en ello,olvidan aquello de “a palabras necias,oídos sordos” y amplifican ese mensaje vacío de contenido pero lleno de odio,insultos,rencores y mentiras .

Fuera de la cámara ocurre lo mismo. Ruido de sables en las fuerzas armadas,ruido de cacerolas en las calles,ruido de insultos en las redes,ruido de falsedades en la televisión privada.

Lo responsable sería cualquier crítica constructiva ante una gestión gubernamental plagada de errores,inevitables, imprevisibles o no. No hablo de loar o alabar al Gobierno que seguro que alguna cosa,aunque sea por error para algunos habrá hecho bien,no lo sé. Me refiero a que la crítica debiera ofrecer soluciones,iniciativas o propuestas,ser coherentes y leales en ella y no alimentar este ambiente irrespirable olvidando lo que de verdad importa,que es salir de ésta con el menor daño posible.

El bien común debería primar sobre el resto de intereses.

No me odiéis.

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Quiero ir

Quiero ir a Coruña. Quiero ir a Santiago. Quiero ir a Vigo. Quiero ir a Seixo. Quiero ir a Salamanca. Quiero ir a León. Quiero ir a Astorga. Quiero ir a Toro. Quiero ir a Benavente.Quiero ir a Burgos. Quiero ir a Avila. Quiero ir a Piedralaves.Quiero ir Toledo. Quiero ir a Ciudad Real. Quiero ir a Albacete. Quiero ir a Castellón. Quiero ir a Valencia.Quiero ir a Puzol. Quiero ir a Denia. Quiero ir a Torrevieja. Quiero ir a Villajoyosa. Quiero ir a Alicante. Quiero ir a San Juan Quiero ir a La Manga.Quiero ir a Murcia. Quiero ir a Palma. Quiero ir a Granada. Quiero ir a Salobreña. Quiero ir a Motril. Quiero ir a Almuñécar. Quiero ir a Malaga. Quiero ir a Sevilla. Quiero ir a Cordoba. Quiero ir a Tanger. Quiero ir a Lanzarote. Quiero ir a Gran Canaria. Quiero ir a Tenerife. Quiero ir a Amsterdam. Quiero ir a Lima. Quiero ir a Cuzco . Quiero ir a Macchu Picchu . Quiero ir a todos esos sitios donde alguna vez estuve, a un montón que no he podido incluso alguno que no quería y que ahora apetece conocer. No me puedo quejar,pensando en todos los sitios que he visitado y unos cuantos que no aparecen aquí. Pero quiero conocer más. Me imagino que tú también tienes tu lista “de deseos”. Sé que este año va a ser imposible cumplirlos. Quizá el proximo. De todos depende que volvamos a conseguirlo. De los políticos que cobran por representarnos pero se representan a sí mismos. De los periodistas,su imparcialidad,neutralidad y responsabilidad a la hora de transmitirnos y valorar la información. De las personas influyentes sea cual sea el motivo ,de su honestidad y sus conflictos de intereses. De nuestras familias ,que nos apoyen y apoyemos . De nuestros vecinos, que aporten y apoyen a su comunidad y por último y sobre todo de nosotros,todos y cada uno de nosotros,sin escurrir el bulto en los demás, asumiendo nuestros actos o la falta de ellos,dejando de pensar solo por un momento en nosotros,en el yo,para pensar no solo en el nosotros sino en el TODOS.

Viendo lo visto en los últimos días me he visto obligado a escribir esto. Con tanta información y sin ánimo de criticar a nadie no entiendo en qué estamos pensando aunque sé perfectamente lo que estamos haciendo. Creemos que porque nos saltemos las normas por una vez no pasará nada. Solo la puntita,no más. Estoy hasta los mismísimos de ver a la gente entrar a comprar la tienda en sesiones de mediodía y tarde, de pensar en que nosotros no hacemos mal las cosas y solo se equivocan o fallan los demás ,harto de que los que yo voté acierten siempre o sean una mierda y los que no sean el demonio y la panacea universal. Estoy orgullosísimo (por los cojones) de todos nosotros,del ejemplo que estamos dando a los que vienen detrás y de la defensa de ese derecho civile fundamental tan imprescindible que es hacer lo que me salga del forro.

Hala,ya me he quedado a gusto. Ahora puedo salir y hacer lo que me venga en gana dando lecciones a los demás.

Quiero ir.

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El mejor plan B

El plan del día era correr. Empezar a correr de verdad. Nada de récords olímpicos pero correr. En mi cabeza sonaba fantástico. El trote del sábado con paradas intermitentes me alivió,pero sentía la necesidad de ir más alegre,sin más. La que es alegre es mi Ari. Te levantas machacado,con una tonelada y media de dolores y ella solo quiere abrazarte,besarte,lamerte y jugar contigo. Parece que hace meses que no te ve. Los sensores te avisan “despacio,de aquí tiraste para levantar esa caja de sal de 20 kilos, ojo,acá apoyarse la de garrafas de agua cuando no podías mas” pero ella te anima,te obliga a salir. Activas el Plan B. Te calzas las zapas,la pones arnés y correa y a la calle. Ari te lleva. Trotas un poquito ,paras otro poco,la sueltas un piropo,acelera y ahí si que corres como pollo sin cabeza,vuelves a trotar,parar y llegas a casa relajado,aliviado y feliz de tener una compañera tan fiel como mi perrita Ari.

 

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El pionero

Llego el día. Tras el regreso al trabajo el día anterior tenía dudas sobre si sería buena idea salir a correr. Me levanté tan pronto que no tuve otro remedio que salir. Para que engañarnos,estaba muerto de ganas. Me aconsejaron ser prudente y no ir por mejor marca el primer día. No fue necesario. Calenté,movilicé tobillos y rodillas y troté suavemente Aquí tampoco puedo engañar a nadie. Mucho más rápido no podía ir. Braceaba alegre ,pero me sentía como el finado Jesús Gil en chándal de táctel . Peor eran otros, intentándolo en chándal y zapatos,ellos eran Ramón Mendoza (también en el más allá). Noté alguna mirada de desprecio desde las alturas y alguna chanza por la calle. Hice bien en tener algunas locuciones grabadas en mi móvil para la ocasión. A los primeros les puse la de “Facinerosos”. A los segundos,molesto ,la de “Habéis insultado a los votantes de Marbella” .

Me crucé por el Valle del Kas con corredoras,corredores,ciclistas y practicantes del ejercicio físico,todos con escrupuloso respecto del “distanciamiento social”. A todos ellos les puse el “y tal,y tal,y tal y tal y tal”,pulgar hacia arriba.

Total que no ha estado mal, que no hay que volverse loco y que estoy deseando quitarme el puñetero chándal ochentero, que pintón es,pero deshidrata un rato.

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¿Qué me pongo?

Falto de ilusiones salvo la emoción de que esta mierda de mes se acaba y harto de tele e internet encendí la radio. Casi lloro de emoción al escuchar una canción de la que me burlaba de joven y que en todo caso nunca fue mi tipo. La letra era algo así

Fuente: Musixmatch

LA NIÑA PASTORI MARCANDOME EL CAMINO. I CAN’T BELIEVE IT!

Me imaginé cantando con su chorro de voz cuando fui a una entrevista de trabajo (la que me convirtió en lo que soy ahora).Recordé cuando me arreglé para mi última primera cita (la buena,la inolvidable,la que terminó por cambiar mi vida). Me vine abajo. Minutos después,arriba. El noticiero decía que sí, que se podrá salir pronto a pasear o a hacer deporte. Por un momento ella, quien podría decirse en otro símil flamenco que “maneja mi barca” me sacó del shock, preguntó qué demonios hacía cantando “Una cartita de amor” y muerta de la risa me obligó a ordenar “el cajón inmundo”. No supo qué había hecho. Este fue el resultado

Porque…¿qué hacer?¿ Salir con camiseta de runner? Podría caer abatido por cualquier francotirador. ¿Salir con una camiseta de algodón cualquiera? Caería en el fuego cruzado entre el ataque de los defensores de la ortodoxia corredora y los gestappers que me tildarían de farsante por salir a correr para sortear el encierro). Una opción buena sería la mixta, buscar prendas de Decathlon . Unos pantalones cortos son imprescindibles para mantener el respeto del pueblo,ni mallas cortas,largas, piratas por supuesto que no, ni compresoras ni leches,no conviene provocar. Colores discretos, por Dios, ni cebras,ni flúor, ni nada. Luego vienen los calcetines.  Solo pido una cosa. Que nadie se ponga unos de Where Is The Limit? Los que no reciban el desprecio por ser runner pueden ser lapidados por incautos seguidores de los sabios consejos de Josef para invertir.

¿Zapatillas? Yo evitaría modelos llamativos, minimalismo y Tórtolas. Algún balconero podría confundir sandalias con libertad hippy y darle a la camarita.

En fín,que no tengo ni idea de qué haré pero tengo más ganas de hacer deporte que en toda mi vida. Con cuidadín ,claro.

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El ideítas

Buscando una alternativa para merendar en el trabajo y de consumo rápido, saciante,hidratante,antioxidante y por supuesto,chanante,decidí prepararme un gazpacho de textura muy líquida y suave pero sabrosa. Como dicen los de Pantomima Full, “En su cabeza sonaba bien”. Me lo preparé con esmero y satisfecho me lo llevé al tajo.

Allí estrené mi nueva pantalla de protección que unida a la mascarilla prometía ser un engorro pero al principio,ni tan mal. Todo fluía correctamente hasta que paré a merendar. Disfruté el gazpacho pero pensé que quizá debí agitar algo más botella, la concentración en ajo era digna de mención. Con el último trago llegó el camión cargado de mil palés. Ahí sí que comenzó la agitación . Me puse la mascarilla y la pantalla con prisas. Pa arriba y pa abajo,las pulsaciones subían más que un entrenamiento de esos de Instagram,la pantalla no paraba de moverse y golpearse con todo lo que cargaba y la tensión me hacía hiperventilar. A la fiesta se unió un invitado inesperado, el ajo,del que los clientes y compañeros estaban protegidos pero uno lo llevaba como ese Via Crucis o procesión, por dentro. Mi tripa confundió el tesoro de las Pedroñeras con una tabla de abdominales digna del SixPack de CR7 y los dolores se fueron recrudeciendo.

Motor de mis compañeros , les dí aliento (perdón) y terminamos la jornada del mejor modo posible.

Pongo a Dios por testigo que nunca más mezclaré gazpacho y pantalla.

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Hablar por hablar

Va a resultar que esto de las pantallitas es gloria bendita. Si el resultado es el mismo que el de hoy en la reunión de Zoom presenciada lo compro. Siempre. Quizá sea decirnos las cosas desde nuestro hábitat, en chándal,en pijama o como nos dé la gana. Quizá sea la edad,el respeto de haberse creado,cada uno a su ritmo, una identidad o un pensamiento propio y distinto en el entorno de una familia grande encabezada por seres tan especiales como nuestros abuelos.

Quizá sea simplemente el cariño de haber compartido cosas, de sentir la alegría de vernos,creciditos,la empatía entre todos y la nula envidia y competencia ante lo que nuestros merecimientos o destinos nos han dado.

Quizá sea el escuchar y aprender de todos y cada uno,de vuestros modos de pensar y actuar, de vuestras experiencias o consejos y sentirme parte aportando las mías, a veces discrepando pero respetando.

Quizá sea volver a sentir el sentido de familia que a veces se diluye con el día a día y que a veces,como esa planta que lleva siempre ahí y parece no necesitar mucha agua olvidamos regar.

Quizá sea que es,por increíble que parezca más fácil y más barato sacar un rato para los seres queridos estando encerrados y sin planes que cuando somos libres de elegir plan. Ahí nos falta tiempo o simplemente se nos ve el plumero (hablo por mí, conste) .

Probablemente hay algo de todo esto,pero lo que más me ha hecho disfrutar hoy ha sido la falta de impostura,la naturalidad. Cuando no necesitas demostrar nada y te muestras tal y como eres eres libre,y aunque puedes cagarla te sientes mucho más cómodo que en el mundo virtual en el que ,puff, ya sabemos como funciona todo.

 

Gracias Raquel,Fernan,Melanie,Raúl, Susi,Rober,Vane,Elias,Irene,Víctor,Diego,Ainhoa. Hemos pasado un buen rato,primos.

Hasta la próxima.

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Guantes vintage

 

Le quedan como un gua…como anillo al de…vaya,son perfectos. Con ellos hace de todo, para protegerse de cortes evitables e innecesarios. Me recordó algo,siempre se lo digo. Cuando yo tenía su edad y me tocaba ponerme de portero en partidos con mis amigos ,me calzaba unos así

Guantes de portero de los 80.

 

Me sentía Buyo,Arconada y hasta Ricardo Zamora. Luego me ponía de defensa y me creía Baresi o Rijkaard. Nos metían un gol,otro más y quería ser Guardiola, Albertini o Schuster cuando me colocaban en el medio. Cuando me tocaba ser delantero compensaba mi falta de disparo con mi regate,fantasía y pared. Fingía ser Butragueño,Futre o Raúl pero no era ninguno de ellos ,ni con mis compañeros eramos el Milan de Sacchi o el Barça de Cruyff. Me costó unas cuantas derrotas entenderlo,pero empecé a disfrutar de la compañía,del trabajo en equipo,aprender de mis compañeros,poner energía y a pesar de hacer unas cuantas “buyadas” los pelotazos de aquellos balones Mikasa

Aquellos balones dolían más que una hoja de reclamación un minuto antes de cerrar

me hicieron ser más duro, no fiarme de amagos,fintas ni nadie y ponerme los guantes para tener mis manos siempre a salvo. El otro día Ángel me dijo que no encontraba sus guantes. Espero que los haya encontrado .Es nuestro todo campista, un día está al horno,otro a la caja,otro al proveedor,y otro a todo. Esos guantes te protegerán. Cuidalos como oro.La vida está llena de Mikasas. A por ellos,amigo.

 

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Míster cafeína

Aquel jueves de encierro primaveral, la alarma lo despertó con insolencia. Eran y 31 y por un momento pensó que llegaría tarde a Sorolla, a Atocha y al Retiro. Se relajó pensando que el que estaba en un retiro era él. Se iba a quedar quieto, pero la radio le cantó lo siguiente:

“¡Mira como floto, mira como vuelo, mira como floto, mira como vuelo!”. Se puso a bailar y le entró la risa pensando en que necesitaba eso, Miss Caffeina. Le dio por pensar y sufrió un bajoncillo . Una voz le decía “ayer estabas en pleno Atlas, en el Toubkal ,sintiéndote en lo más alto y hoy estás …”. Otra voz se impuso, la de la radio que gritó:

“¡Hay una voz, hay una voz dentro, dice que no dice, que lo siento!. Dice que no se rinde…”

Renovado , tomó la cafetera y dudó de nuevo al oír otro par de voces (el tipo parecía estar entre como un cencerro y como un sonajero con tanto politono en el coco, pero ahora les llaman coaches). Una, le decía con “Para Elisa” de Beethoven de fondo, “con leche leche leche está mejor, si es condensá café bombón, con leche leche leche está mejor si es condensá café bombón, cafe bombón ,café bombón, cafe bombón, café bombón…”La otra le decía “sin azucar es mejor, para ser corredor, ciclista, triatleta o entrenador, lo mejor es la dieta de una nutricionista, se llame Andrea, María, Ana, o la reina de la pista”.

Se tomó uno de cada y listo.

A media mañana, recibió unos dibujos, no entendía nada. No hacía más que recibir felicitaciones, mensajes, infantiles bendiciones, berenjenas y melocotones.

Se puso a cantar de nuevo “mira como floto mira como vuelo” y un vecino le dijo “no grites ,lelo” mientras él entrenaba a los tocinillos de cielo con desvelo y pensaba en ideas para la tarde estrujándose el cerebelo.

Se puso colorado y se hizo otro café, cortado.

Comió bien, mejor que en el desayuno, y decidió al fin celebrar sus 31. ¿Con cerveza Turia? No, negó con Furia. ¿Con Fartons y L´or Xata? Hoy no, ni de la Alboraya ni de Mislata. ¿Con un poco de street run? Mejor, con un entreno para sus followers, sus fans o amigos de Instagram.

Y cayó otro café, este solo (en casa).

Llegó la hora, fueron las seis ya sabéis y empezó el tipo a correr, a saltar, entre zancada y sentadilla, entre skipping y flexión diciendo en directo que de tanto café le subía la pulsación (pos claro, mátame camión). Decidió festejarnos con 31 juegos de acción, los juegos reunidos para sus haters, hizo fiestuki, a pesar de no estar con Haruki y cuando las espaldas sufrían calvario y algunos parecían dromedarios el crack pidió dinosaurios , hicimos el machacasaurio y terminó de entrenar el grupo en plan “El clan del oso cavernario”.

Felicidades Rubén, cada día estas más hermoso (risas enlatadas y celebraciones bien ganadas).

Gracias amigo.

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Minuto de gloria

En realidad no fue ni un minuto. Eran las 8 de la tarde y durante más de treinta segundos, al ir a echar el cierre de la tienda sentí los aplausos de los bloques de pisos aledaños y sobre el que se encuentra el centro donde trabajo. Cuando me di cuenta de que una parte de los mismos eran para nosotros, el tonto del cierre y mi compañera Paloma,que cobraba desaforada para terminar de apuntalar detalles,cuadrar y cerrar el turno, en nombre de todos los que estos días surtimos las despensas de la comunidad, no pude más que devolver el aplauso,emocionarme y despistarme. Me sacó de la ensoñación un tipo que:

Iba con otra personita (MAL), los dos pegaditos (PEOR), sin mascarilla ni guantes ni nada (UFFF) soltando exabruptos por el terrible pecado de no dejarle entrar porque decidió, tras diez horas abiertos, entrar a comprar con el cierre echado. “Para aplaudir si tienes tiempo”,me espetó. Tuve que contenerme para no decir ninguna barbaridad y solo le recordé a Michel en el mundial de Italia 90 con un “me lo merezco ” que dirigió al tipo al túnel de vestuarios.

Ese minuto incompleto de homenaje supo a mucho,a sentir que el esfuerzo sirve para algo y para alguien, a sentir recompensada tanta exposición y tener a los nuestros lejos,algunes incluido con familiares aislados y separados. Como le dije a una amiga en este mundo loco hemos pasado de la Internacional a Ken Follett,de ser parias a pilares de la tierra,y los momentos malos pasan a olvidarse.

Atrás quedan los choricillos expulsados que te amenazan,ya no con saber donde vives,sino con contagiarte el Covid19,el ir a poner una denuncia y que te manden a casa por “no ser asunto urgente a vida o muerte” sintiendo un desamparo que te hace añorar a Chuck Norris (pobre,también contagiado) o las poquísimas personas que te afean no tener la marca de leche o harina que necesitan,los huevos camperos que gustan preparar o la Coca-Cola Zero Sin Cafeina azúcar y turrón que buena diversión para hacer con ella un géiser de Mentos en su encierro obligado.

Os voy dejando que en un rato voy a trabajar, que no al matadero. De allí nos llegará un camión no apto para veganos con pollos,cerdos,terneros e incluso conejos pasados a cuchillo para vuestro consumo ,apto para ellos repleto de frutas y verduras y con un montón de alimentos fríos,congelados y procesados para alimentar cuerpo y alma. Estomago lleno, corazon contento. Seguimos adelante.

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Fredo

Si este es el tipo de juventud adulta que tenemos en este loco país estoy tranquilo. Contento. Muy ilusionado. Fredo es la típica persona que no necesita saber de futbol, levantar la voz,hacer chistes o ir de gracioso para hacerse querer.

Cuando Fredo avisó de que venía a la tienda a echar una mano preguntó si había ropa para él en el centro. Lo hizo para ahorrar tiempo. Llegó con su barba cuidada, su abrigo largo,sus zapatos brillantes,su traje…

Un minuto después era uno más. Se puso a cobrar. Se puso a reponer. Tiró la basura. Prensó el cartón . Ayudó a compañeras nuevas. Se puso a frentear. Trabajó más horas de las que correspondían. Tomó menos descanso del debido. Montó palés,los desmontó en tiempo récord y no paró de ofrecerse,de colaborar sin una mala cara,una sola duda o un solo atisbo de desdén, desprecio o escaqueo. Él, persona preparada que dio el difícil salto de tienda a oficina no ha perdido la humildad ni la chispa de quien compartió con nosotros su curiosidad,su afición musical y sus sueños siempre escuchando,con cariño,educación y respeto. Sé de más de uno y más de una que se alegra de haberle animado y haber acertado con sus esperanzas en él. Fredo es caballo ganador. Su disposición, esfuerzo y actitud es tan genuinamente generosa y altruista que debería ser ejemplo para todos.

En días tan duros como éste es un privilegio contar con gente como tú, Fredo.

Gracias compañero. Felicidades amigo.

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Las manualidades y yo.Trabajo mental

Viernes,día libre 2 de la semana 2 de la era pre-maratoniana. Metido ya completamente en harina (sea del cereal o legumbre que sea) y cumpliendo a rajatabla los planes de entrenamiento y nutrición marcados,comienzo a entender aquello de que cuando emprendes una misión semejante no solo es importante entrenar el cuerpo,sino que también hay que trabajar la mente.

A veces,la vida te pone retos inesperados,para otros absurdos pero para mí auténticos muros.

Día libre de trabajo y de entreno,solo tocaba practicar en la cocina. O al menos eso pensaba yo. Al despertar heredero 2 me pidió hacerle una nota para el cole y heredero 3 me abrazó ilusionado, “hoy vamos al taller de manualidades y al huerto del cole, papi”.

No supe qué cara poner.

Hay gente que no sabe usar el celo,el pegamento,las tijeras,los lápices de colores o la goma EVA. Aquí tenéis al número 1 mundial. En los concursos de torpes en trabajos manuales tienen una foto mía con un REWARD. Me rechazan siempre,no se aceptan profesionales.

Llegué al hall del colegio con las manos más sudadas que David Broncano hablando con Federer y con una botella de plástico vacía en la mano,la que debía convertir junto con un palo de escoba y una percha o alambre y con ayuda de heredero 3 en un molinillo. Mientras esperábamos a les niñes sentí algo de desasosiego.El plan era disimular hasta que llegara Gonzi,hijo ilusionado y auténtico McGyver de la familia,don heredado de su madre y su abuelo. Antes de eso nos dieron las instrucciones de montaje .Me parecieron sencillas de oír pero complicadisimas de ejecutar para un zote como yo.

Juntos padre e hijo el pobre sufrió un instante de inseguridad al verme y conocerme. No quedó más remedio que afrontar los hechos. Miré con el rabillo de ojo(si los globos oculares tienen eso), imité,copié y no pegué porque no había que hacerlo. Solo un error de cálculo de heredero 3 estuvo a punto de llevar al garete la operación. Pidieron una percha metálica de las de tintorería, un alambre fácil de deformar y el trajo una de acero de Fort Knox marca Acme. Un padre avezado pudo darle un corte,pero darle forma hubiera sido una proeza digna de la derrota de Thanos,así que el profesor nos consiguió otra percha y el molinillo tras esfuerzos herculeos y caras coloradas quedó Diéguez, pero resultón.

La foto,otro día, que el carrete se veló.

¡Con kilómetros 32 a mí, oiga!.

La percepción

Hasta hace bien poco miraba con extrañeza,casi sin comprender a los ancianos que paseaban en pleno verano con rebequita si no puesta, siempre a mano.

Al cruzarme de acera huyendo de la tundra y la taiga siberiana para desembocar en la soleada Venice Beach los he recordado y paladas de empatía y vergüenza han sacudido la sandía un poco pasada (si la agitas,suena, truco de frutero) que es mi cabeza.

Otro rayo de obviedad caído cual cohete chino descontrolado ha sido leerme escribiendo “ancianos”  porque persona mayor ya soy.

¿Madurito con encanto? Quizá,pero  con 45 añitos ya no sirvo ni para anuncio de Grecian 2000 (los de mi edad lo entenderán). Si fuera futbolista sería una especie de Fabrizio Ravanelli o Nikopolidis pero ni tengo su gol ni sus reflejos ni por supuesto su pasta en el banco.

Puede ser solo una percepción, pero en las fotos y el espejo las canas tienen más posesión que el Rayo de Jemez y la misma utilidad,mandan un falso mensaje de madurez/edad que hace que  la gente me crea mayor, imaginando que no sé quién es C. Tangana y que el último disco que escuché fue el de los Beatles.

Por raro que me pueda parecer el voto que hace siete años era el de la calle y la juventud ahora es antiguo.

Compruebo en mis hijos que lo de hace un mes en “antiguo” y lo de hace un año es directamente pasado ,pero no acierto a imaginar que ocurrirá dentro de otros siete, quizá menos con la “renueva política”, la joven y verde que se viste de izquierda de chaqueta Harrington y Fred Perry (el estilo me gusta,que decir mola es antiguo) .

Esa izquierda,la que promete ser nueva alternativa para unos ni lo es (ninguna de las dos cosas) y para otros,los que la promueven ahora en los medios, es un tocho de terracota al que creen podrán moldear a su gusto.

Ojalá se equivoquen ambos y sea la izquierda joven y sin complejos que necesitamos.

Cuestión de percepciones.

Me persigue

Lo intento pero no lo consigo. Hace unos días,aburrido en la espera del dentista del pequeño , salí un momento a tomar el aire y allí estaba.

Desde el inesperado mirador en que se convirtió la plaza en que desemboca el Paseo Imperial se podía ver el socavón triste en el que se convirtieron mis sueños de victoria, el enorme cráter que alguno pretendía tapar con la grandeza de los  resultados ,la mole de cemento de Canillejas o el delirio de convertirnos en lo que no somos, supervillanos y caciques y  que en días como hoy reciben bofetadas de las que suenan.

Esa vena de servicial que tengo y que me lleva a poner la otra mejilla me condujo al otro lado.

Devolví en la biblioteca el librito que había cogido para mi hija llamado,paradojas del destino, “La ética de la autenticidad” con portada y contra en rojo y blanco y salí a la Avenida Quince de Mayo, llegué hasta Marqués de Vadillo y de fondo,agua, la de la lluvia y la de no encontrar ni el temple ni el templo, el que me llenaba de esperanza y ahora me turba de desasosiego,el que siento cuando aquello que nos vendieron los rivales como ganado no fuimos capaces de sujetarlo con fuerza ante rivales que se bloquearon al ver la gloria y se sacudieron ante la desgracia con rabia y empeño.

No queda otra que seguir ese ejemplo,el de volver a ser el equipo que consigue lo más dificil , llenarnos el corazón de orgullo tras hacerlo de pena.

Me persigue tanto este Atleti que es imposible dejarle solo. Solo algunos dijeron que sería fácil.

Los encontré

Lo conseguí.Hay que ser difícil para perder unos imperdibles pero con un poco de desorden, una dosis de olvido y más de un año en desuso, los guardianes del dorsal, los que lo fijan y dan esplendor a la camiseta parecieron haberme abandonado.

Progresar siempre fue un sueño y los que tenemos el Puente de Vallecas como frontera nunca lo tuvimos fácil,por lo que el destino nos mandó una señal.

El día que supe que la Asociación de Vecinos del Pau de Vallecas organizaba su carrera me entusiasmé pero temí,me ilusioné y me preocupé, parpadeé unos segundos y me quedé sin dorsal.

Mi destino natural hubiese sido vivir en ese Vallecas moderno y espacioso. Correr 10 kilómetros para empezar no hubiese estado mal,pero tendría que ser otro año, no este fatuo y fatal.

Me sentía como el candidato,serio,soso y formal pero no contaba con la suerte,esa cuestión banal que de alegrías hace bacanal y que terminó con una sonrisa en mi cara y el 500 en mi pecho, casual.

Aunque llegara el último ya había ganado. En el sorteo salió mi nombre y tocaba entrenar, un año sin metas me hizo engordar,un año sin salidas me hizo estresar, los cuatro alfileres,uno en cada esquina de la camiseta al fin encontrados me harían liberar.

El día llegó, el esfuerzo había merecido la pena y lucí galas para la ocasión,camiseta en agradecimiento de la organización,calcetines y pantalones de la suerte y una escondida ambición, correr como si nunca hubiese habido una restricción, con la rabia de haber sufrido la devastación de tanta perdida y la ilusión de demostrarme que el alien ,en mi casa el séptimo pasajero ,fue expulsado de mis piernas y de mis pulmones.

En esas estaba cuando vi que la fila avanzaba, que llegaba mi turno y que arrancaba todo casi sin darme cuenta, me quitaba la mascarilla unos segundos más tarde y apretaba los dientes al darme cuenta de que,como siempre, había salido tarde y mal,y aunque el puesto no importaba el ritmo sí, decidiendo en ese momento que la táctica sería la del Lute, camina o revienta.

Ver amigos como Jesús o Patri me dió el extra que necesitaba y las amplias calles del barrio facilitaban la tarea de trotar sin molestar o ser estorbado .

Lejos quedaba la estampa de ver un montón de atletas de cuerpos “Danone” y finísimas piernas y acomplejarme por los recuperados airbags laterales. Ahora éramos todos corredores con un fin,sufrir y disfrutar que a eso habíamos ido.

El maestro Agustín había avisado del tremendo final pero cabezas huecas y corazones intensitos como el mío no estaban para reparar en gastos así que el último kilómetro y medio de cuesta eterna sin aparente final feliz se hizo de rogar.

Lo bueno de este deporte es que ,aun con distancia de seguridad de por medio,siempre encuentras un amigo y Sara,sin saberlo,lo fue. Esa subida pertinaz no fue mayor pesadilla porque ella estaba delante y los sufrimientos,en compañía de una camiseta amiga duelen menos .

Superada la broma macabra sólo quedaba el último esfuerzo hasta la meta y pude superarla contento de no haber guardado un gramo de energía y es que a veces llegar sobrado no es signo de salud,sino de no haberlo puesto todo en el empeño.

No podría haberlo hecho sin el esfuerzo de la Asociación de Vecinos y de la Unión de Carreras de Barrio que no cejaron hasta conseguir darnos esta alegría.

Enhorabuena y muchísimas gracias,amigos. Hasta la próxima.

Zorionak txapeldun

De ascendencia jienense y residente casi desde cuna en el mismo barrio donde el líder de la oposición se hizo doctor en Harvard (no hablamos de las cercanías de Boston,no), Raúl supo desde muy joven que era vasco sin necesidad de pisar Euskadi.

Generoso,osado,hospitalario y de buen comer él, que hubiera sido feliz entre pintxos, sociedades gastronómicas ,verdor natural,kalimotxo y conciertos de Muguruza cayó por circunstancias de la vida en esa sucursal de Guipúzcoa que es,por mil cosas,Vallecas.

Tras ponerle espejos en el techo de su dormitorio a la Veneno, ser sindicalista y decepcionarse, casi hacerse morcillas como charcutero y macerar sus manos en salmuera decidió tocar el bajo y ponerle el ritmo al mercado del barrio.

Ir por el Puente con él es como ir con Maradona por Nápoles, todos le quieren y le piden,entre barra y barra,entre palmerita y pestiño,una sonrisa o chascarrillo,el mejor de sus autógrafos.

En días como estos cualquiera se puede sentir como Jesucristo García y su “¿Cuanto más necesito para ser Dios? ” y desear,en secreto,huir de todo como Sarri en aquel baffle donde se escondió para escapar de la cárcel, terminar algún día en La Habana y dar origen al famoso tema de Kortatu.

Hoy es tu día, Raúl y aunque sé que por tu corazón surcan colores rojos y blancos seguro estarás feliz por los txuriurdin de Erreala.

Tú eres feliz si los demás lo son. Es una gran virtud.

¡Zorionak txapeldun!

PD: Lo celebraremos pronto juntos. Con Txakoli o con una mariscada o un cachopo,da igual,en cuerpos del sur tenemos almas del norte. Se te quiere hermano. Mucha fuerza.

Días y días

Es duro. Alrededor tuyo en pantallas de colores hay amigues,conocides, gentes en definitiva con gran motivación, alegría y empuje que sonríen a cámara mientras parecen lograr sus objetivos, luchan para conseguirlos y muestran al mundo su orgullo al hacerlo. No los culpo es más,les agradezco su buena voluntad e intención. Yo también lo he hecho e incluso a veces lo intento pero últimamente no sale.

Hablo de correr,no se preocupen .

Hay días en que ni obligándote hay ganas así que busqué fuera lo que en mi cabeza y corazón no cabía.

Me apunté a un reto virtual de una marca de running, seguí las instrucciones, bajé la app y me decidí a salir pero…

Hay días en que cualquier cosa se convierte en una losa. Me costó hasta decidir lo que llaman los de ahora el “outfit”. Me puse una camiseta de manga larga para protegerme del frío y un cortavientos.

Activé la nueva App deseoso de registrar el “workout”( a quien pretendo engañar ,no soy moderno,soy canoso, cuarentón y cuando me preguntan que qué tal digo que bien con Okal) , conecté también la habitual por si algo fallaba y por si las moscas mi Smartwatch barato pero efectivo.

También me puse mis zapatillas casi recién estrenadas, todo a juego en colores rojo, blanco y negro con toques azules ,hasta pulsera del reloj y mascarilla.

No podía ir más pintón, pero a veces,cuando todo lo de fuera va, falla lo de dentro.

Tras salir como un niño con zapatos nuevos rompí a sudar y me asaltaron las dudas. ¿ Me quito la chaqueta y me la anudo? ¿ Me bajo la mascarilla cuando no haya nadie?  Decisiones absurdas uno demasiado complicadas que hoy se me hicieron bola.

Me anudé la chaqueta pero fue imposible fijarla y evitar que se me cayera, me la puse y noté el calor de no pesar los años sino los kilos,me la volví a quitar… no había modo de correr a gusto.

En días como hoy los parques (es lo suyo) se pueblan de paseantes y la mascarilla me pareció un yelmo del Medievo que sin embargo, debía llevar (siempre mascarilla,proclamo).

Mil veces estuve a punto de pararme pero aguanté unos 40 minutos sin mirar el móvil. Cuando lo hice la App del reto virtual había dejado por su cuenta de registrar nada, según mi App de cabecera me había vuelto integrante del grupo de Toni Abadía o Carlos Mayo

Directo a Tokyo 2021

y mi reloj, de pragmatismo y realismo chino me puso en mi sitio

Este sí soy yo.

Caminé un poco para recobrar la compostura y lejos de casa  tomé el Metro. Elegí lo que creí el trayecto más corto y la cagué. Entré en la estación de Acacias y terminé tras un paseo por los túneles del suburbano sin subir a un vagón en Embajadores.

Cabizbajo y desanimado inicié este relato.

Hay días y días.

El anti-influencer

Hay días inolvidables, prescindibles y días únicos,aquellos que dejan huella.

Comienzan igual que los demás, pero poco a poco van dando mortales como la rebanada de pan que sale,anárquica,de la tostadora hasta que ves de qué lado cae o mejor dicho, si va al plato o al suelo.

Hoy tocó suelo,y como del drama a la comedia hay un paso la mejor manera de hacer terapia es contarlo.

Los horarios pandémicos me dieron la oportunidad de desayunar con mis hijes mayores.

Antes, tras acompañar al pequeño al cole, había llegado un vídeo a mis redes que me pareció curioso para mostrarles, así que procedí a su envío.

Ya en casa vi como salían de sus cuartos,se desperezaban y preparaban la primera comida del día.

La primera en la frente. Alguien preguntó quién se sentó en la taza del WC, levanté la mano y recibí la sentencia,jocosa e irrevocable. Mis nalgas eran culpables por aplastamiento de la muerte de un inocente bichito.

Hecho el sepelio y la correspondiente limpieza de software y hardware, iniciamos el breakfast. Escuché atentamente la narración de sus problemas, hice preguntas, se relajaron viendo algún vídeo musical de su género favorito,me interesé por él,me contaron filias y fobias y ahí acabó todo.

Pregunté si habían cotilleado el vídeo enviado y enseguida supe que había escapado por el agujero que todo saco roto tiene. Les propuse verlo juntos y supe que la había cagado. Obvio es que cada edad, momento y personas tienen sus inquietudes y no entendí hasta su negativa, más o menos empática según el carácter de cada cual, que ellos ven o escuchan cuando quieren y no cuando quieres.

Fue triste sentir el golpe,pero ya imaginaba que si alguna vez tuve una mínima influencia sobre mis hijes, esta murió aplastada como esa hormiga que se esforzó en trepar la montaña de loza que es un baño y falleció en la cumbre por el peso de la realidad.

Descansa en paz, bichito curioso.

Su propia mitología

Tengo un secreto . Nunca me he atrevido a contarlo,quizá he esbozado la idea de otro modo para evitar incomprensiones, censuras,burlas o críticas.

Estoy casado con una diosa. Tampoco ha sido tan difícil soltarlo.

Cuenta la leyenda que Myrra, también llamada Esmirna en versión turca o Gisella en modo humano debía dar a luz a Adonis y acto seguido convertirse en un árbol de Mirra.

Eso no me lo había contado, pudorosa,por lo que tuvo conmigo dos hijos antes para disimular.

Me dijo que su origen era una civilización mitológica,pero no pensaba que fuera esta.

Al ver la luz Adonis,Gonzalo para los amigos, Myrra empezó a perder savia elaborada y la profecía pareció cumplirse.

No contaba con que su humilde familia también tenía origen mitológico, los vallecanos hijos del caballo blanco, siempre en la lucha, buscaron galenos hasta lograr algo más cristiano que helénico, que la Diosa Myrra crease la criatura, muriese y resucitase al siguiente día.

Once años después la renacida diosa sigue haciendo milagros y Adonis volviendo locas a sus fans. Felicidades a los dos.

Amor de hombre

Hoy desayuné lágrimas.

En la pantalla el final de “Patria” ,la serie basada en la novela de Aramburu. En el altavoz la canción de Mocedades que trufa los últimos segundos de uno de sus protagonistas mientras aparca su coche.

En ese coche subían mis amigos del cole conmigo para ir a jugar al fútbol los sábados por la mañana.

Era nuestro momento. Entre semana veía a mi padre lo justo,por la noche y casi en un hola y adiós del dia mientras me hacía el dormido en la cama.

Quizá era el modo de estar juntos, de meter en mi cocorota aficiones,sueños,valores,maneras de vivir.

Nunca fue (ni es) de grandes charlas,para eso estaba (y está) su mujer, pero el interés con que nos intentaba enseñar algo tan sano como hacer deporte sin ser tramposos ,empleando sus ratos libres en nosotros era mejor que mil palabras.

El tiempo que perdió arreglando cosas en casa intentando (sin éxito) que me enterara de algo fue otro acto de generosidad por su parte.

La música que llenó silencios en mi casa y estantes de discos fue otro modo de querer,de afinar el oído,el cerebelo y el gusto, de llevarnos a otros mundos sin perder de vista el nuestro.

He repetido pocos de los éxitos de mi padre y algunos de sus errores como comprar un Seat Ibiza para llenarlo de gente o ir de camping y subir una montaña en chanclas para bañarme en una cala ventosa y pedregosa pero me ha costado entender que su amor por todo ,quien lo iba a decir,estuvo patrocinado por Mocedades.

El día que cumplió cincuenta nació el amor de mi vida y hoy que este cumple veinte,y sus tres frutos se acercan lentamente a la maduración he caído en lo que es el amor de hombre.

Feliz día, papá.

¡Qué loco!

Era nochevieja y aunque ya eramos dignos de tomar algún mini o cubata de más nos resistiamos a dejar de jugar a las tinieblas. En aquella enorme explanada cercana a la estación de tren convertida ahora,como no,en un supermercado “de confianza” ,presenciamos y sentimos su locura. Creo que aquello disipó las escasas ganas de sacarse el carné de conducir que tenía mi hermana. Subimos al coche y aquel soñador pegó dos volantazos certeros,varios contravolantes y nos hizo hueco con sus derrapes para la última cena del año,de esas que ya no se dan y ni siquiera se pueden,de las de 33 personas en una casa,todas con amplio surtido de viandas,caldos,postres,isotónicas y espirituosos con carbonatadas,desafiando al desafine con voces tan rotas como las de Bony Tyler o Rod Stewart.

¡Qué loco! pensamos entonces. Bendita locura,entonamos ahora familia cual coro gospel.

Mi primo mayor,el loco, surcó desde entonces carreteras de todo tipo,salió de lodos infames, reparó cochambres,sufrió perdidas,diseño piezas inauditas,contribuyó en la creación de monoplazas, hasta en la Formula 1 alguno le agradece cosas,vaya, pero en toda esa pasión motor siempre hubo otra,conocida pero no retransmitida ni difundida.

Las buenas obras no se anuncian pero el orgullo sí, y ver que tienes un primo que sacó su tesoro con ruedas a ayudar a los demás, a luchar contra los elementos con su todo terreno y toda su energía y generosidad en pos del bien común ,a colaborar en que la primera penalidad de 2021 fuese menor para los que más la sufrieron se debe contar más.

Mola chulear entre los amiguetes de primo mayor.

Muchas gracias, Fernan.

¡Qué loco!